La adicción a Internet se define genéricamente como un uso excesivo de Internet y las nuevas tecnologías asociadas a la Red, un uso que altera significativamente la vida personal y genera problemas psicológicos graves. No existe una definición única de este supuesto trastorno de la conducta.
La frase apareció por primera vez en 1995 como una broma perpetrada por Ivan Goldberg, un médico norteamericano. Conforme el uso de internet crecía, periódicos y televisiones de todo el mundo divulgaron esta expresión al hacerse eco de casos tan sonados como el de un matrimonio que dejó morir a su hija al prestar más atención a Internet que a ella.
En el ámbito clínico, sin embargo, la adicción a Internet no es un trastorno reconocido oficialmente. En el DSM, el manual de diagnóstico usado por psiquiatras y psicoterapeutas en todo el mundo, la adicción a Internet no aparece.
¿Por qué tanta preocupación y alarma social?
Los casos clínicos en los que el acceso continuado de Internet estaba presente han generado a lo largo de los años una gran inquietud y alarma social, lo que ha llevado a investigadores médicos y psicólogos a sondear las causas del fenómeno. Espoleada por el miedo, la opinión pública ha dado por sentada la existencia de la adicción a Internet.
En otros casos, gobiernos muy sensibles hacia las adicciones y con criterios de diagnóstico diferentes, como el de China, han usado la adicción a Internet como pretexto para internar a jóvenes en clínicas de rehabilitación cuyos métodos han sido criticados por su extrema dureza. En Asia, la adicción a Internet se considera ya una emergencia de carácter epidémico.
Fuente: Softonic










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